Se acerca la hora de la verdad y todos los sondeos indican que mañana Barak Obama será el próximo presidente de los estados unidos y el primer presidente afro americano en nuestra historia.
Me pregunto ¿qué pensaría el gran líder Martin Luther King, Jr., asesinado a la edad de 39 años, si hubiese vivido para presenciar este momento? ¿Pudo haberse imaginado alguna vez, en medio de tanto odio y tanto racismo en que vivió, que en menos de cincuenta anos un afro americano pudiera llegar a ser presidente de los Estados Unidos?
En 1963 King ofreció su discurso más famoso, , ante millones de personas reunidas en Washington DC para exigir que se respetaran los derechos civiles de los negros. Sabemos que su labor fue extraordinaria y su muerte no fue en vano. Hoy los Latinos disfrutamos de muchas de las protecciones y leyes que fueron ganadas con el sudor y la sangre de este y otros lideres afro americanos. Ahora, en vísperas de esta histórica elección, quisiera dejarles con algunos pensamientos de su monumental discurso, teniendo en cuenta que aun falta mucho camino por recorrer:
"Debo decirles, amigos míos, que aun cuando enfrentamos las dificultades de hoy y de mañana, aun tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el Sueño Americano.
Sueño que un día esta nación se atrevera a realizar el verdadero significado de su credo: ‘Sostenemos que estas verdades son autenticas, que todos los hombres son creados por igual.’
Sueño que un día en las montanas rojas de Georgia, los descendientes de esclavos y los descendientes de dueños de esclavos se sentaran juntos en la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, aun en el estado de Missisipi, un estado ardiendo con el calor de la injusticia y ardiendo con el calor de la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijitos vivirán algún día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel, sino por él contendió de su carácter.
Hoy tengo un sueño.
Sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas violentos, con su gobernador cargado de indiferencia e interposición, allá mismo en Alabama, un día niñitos y niñitas negras unirán sus manos con niñitos y niñitas blancas como hermanas y hermanos.
Hoy tengo un sueño."

















Add comment